martes, 9 de octubre de 2012

Capítulo 30



[...]

28 Mayo

-¿Podéis ir Erik y tú a por hielo? -le dijo Andrea a Sergio. A Miguel, que andaba por allí, se le puso una sonrisa de oreja a oreja.
-Claro, pero vosotros lleváis el alcohol y la comida -dijo Sergio. -Sí, y os tenemos puesta la mesita y todo ¿no? -dijo Silvia. -Exacto, exacto. ¡Erik, vamos, vamos que nos vamos! -dijo Sergio mientras daba vueltas a las llaves del coche en su mano.

~~~

-¿Que vamos a hacer de comida? -preguntó Laura a las chicas. -Pues haremos lo de siempre, algo de barbacoa, un par de ensaladas, las tortillas de patatas... -dijo Eva mientras sacaba una lista. -¿Tanto? -preguntó Carla. -Tú no has visto como zampan estos, además vamos para todo el día mejor que sobre... Oye David, llévate a Rafa y al otro para preparar las toallas y todo lo que nos vayamos a llevar -dijo Andrea. 
David fue a regañadientes.
-Haremos algún dulce también -dijo Silvia, a Irene le encantaba la repostería y tardo poco en unirse a Silvia con los dulces mientras las demás pelaban patatas. -¿Andrea, se puede saber qué te pasa últimamente? Estás tensa -dijo Eva mientras cogía otra patata.

[...]

-¿Cuánto de hielo tenemos que comprar? -preguntó Erik a Sergio saliendo del coche y yendo hacia la tienda de chuches. -Pues como estaremos allí todo el día, unas 4 o 5 bolsas. -Buenas Susana -dijo Sergio saludando a la chica de las chuches -dame 4 bolsas de hielo. Bueno, mejor 5 -dijo sonriéndola. -Muy bien, dadme un momento -dijo Susana sonriendo a Erik. -Oye Erik… tú estás con Irene, ¿no? -dijo Sergio sorprendiendo a Erik. -Sí, estoy con ella -dijo Erik un poco incómodo. -Y las demás… ¿están pilladas?

~ ~~

-Nada, que hay demasiados gilipollas sueltos -contestó Andrea mientras dejaba la patata recién pelada en un bol de cristal. -Pasa, que cierto señor, la invitó al baile de fin de curso y allí -comenzó a decir Laura. -Se lió con una zorra -concluyó Carla con una sonrisa de oreja a oreja. -Ya sabes lo que te digo siempre-dijo Silvia desde la otra punta de la cocina. -Búscate a otro y que le den -dijo Andrea divertida. Todas asintieron y continuaron con su faena.
-Por cierto, ¿sin cebolla no? -preguntó Eva. Andrea asintió fervientemente.

~ ~~

-O sea, que ambas están pilladas ¿no? -dijo Sergio un poco decepcionado. -Se podría decir que sí, aunque no nos gustan muchos los tipos “con los que están” -respondió Erik con una sonrisa. -¿Y eso? -Son gilip… bueno, especiales -dijo Erik intentando cambiar de tema.
Justo en ese momento llegaron a la casa.
-¡Ya estamos aquí! -gritó Erik antes de que Sergio le preguntara por Andrea.
Estaban terminando de colocar las tortillas y envolviéndolas con papel de aluminio. -Bien, porque nosotras casi estamos -dijo Irene con una sonrisa. Erik se acerco para darle un beso. -Estoy llena de harina -dijo Irene que tenía harina esparcida por toda la cara de una anterior pelea con Silvia. Él la besó igualmente llenándose la nariz de harina.

-Bueeeeno, nosotras nos vamos a dejar las cosas en el coche -dijo Laura mientras miraba con una sonrisa cómplice a las demás. Cogieron la nevera y el resto de cosas y las fueron llevando al coche con la ayuda de Sergio que también se reía.

~ ~~

Por fin David, Rafa y Lucas llegaron a la parcela.
-¡Tío! ¡Os llevamos esperando aquí medio siglo! -dijo Samu levantándose del suelo. -Sí, las chicas se van pillar un mosqueo si vienen y ven que no hemos preparado nada… -dijo Javi montando en el coche para entrarlo. -Por eso hemos salido de su casa sin decirles nada -dijo Rafa malicioso.
David abrió las puertas y todos entraron.
-Eh tío, ¡esto es alucinante! -dijo Rafa casi con la boca abierta. David lo miró y se rió.
-Venga, bajaos de ahí y ayudarme con todo. Daos prisa, que tienen que estar al caer.
Todos cogieron las cosas y las entraron corriendo a la pequeña caseta que había. Al otro lado estaba la piscina. Era grande, y la rodeaba césped, mucho césped.
La pequeña casa constaba de una habitación con un par de camas, que entraba muy justas, y una cocina un poco más grande que la habitación, donde había un fregadero, una mesa grande, un frigorífico, y como no, sillas, muchas sillas.
Montaron las cosas en la parte de atrás mientras Erik e Irene venían.
-¿Vamos a caber todos? -preguntó Carla. -Pues claro, este tiene 7 plazas -dijo Eva que era la que iba a conducir. Todos montaron, Eva en el asiento del conductor y Andrea en el de copiloto, Silvia y Carla detrás de ellas, Laura e Irene en el asiento trasero con Erik en medio.
-Parecemos sardinas -dijo el Rubio. -No te quejes que estás rodeado de mujeres guapas -dijo Andrea con una sonrisa mientras se ponía las gafas, del tipo aviador. -No, no si yo no me quejo, que sois capaces de pegarme entre todas -dijo Erik entre risas.
Eva arrancó y pusieron la música bien alta mientras conducían hasta la parcela.

                                                                              ~ ~~

Capítulo 29



[…] 30 min más tarde

-Mamá, nos vamos. Vamos a enseñarles David y yo un poco pueblo, y supongo que veremos a estos -dijo Andrea a Mónica, que aún estaba en el jardín hablando y recogiendo. -Vale cariño -dijo Mercedes.
Esperaron en la calle como siempre a los chicos. -siempre igual… No os cansáis de hacernos esperar -dijo Laura quejándose. -Es que sí, macho. Os da igual que sea aquí que en el piso… -se quejó también Carla.
-¿Has llamado a estos? -dijo Andrea acercándose a David y dejando a un lado la discusión. -He preferido recurrir al factor sorpresa. Estarán donde todos los veranos -dijo David. -David… Nos conocemos… admite que se te ha olvidado llamarlos… -dijo Andrea riendo.  -Lo admito -dijo David con una sonrisa. -Eres un desastre -dijo Irene.
Comenzaron a caminar hasta llegar a un parque donde había muchos bancos, algunos bares y un par de quioscos, la gente al contrario que en Madrid, estaba sentada hablando tranquilamente y los niños jugaban por la calle.
De repente se escucharon unos gritos. -¡Esos madrileños como molan se merecen una ola! -.
-¡Chicos! -gritó Andrea seguida de David, y se acercaron, repartieron abrazos y besos a diestro y siniestro y hablaron un poco antes de las presentaciones.
-Bueno a ver... sabéis que esto no se me ha dado nunca muy bien que se diga -dijo David. Andrea puso los ojos en blanco y fue ella quien los presentó. -Sergio, Javi, Samu, Eva y Silvia. Y estos son Irene, Erik, Laura, Carla, Rafa y… Lucas -dijo este último nombre con desprecio. Los nombrados se dieron los respectivos besos de cortesía. Silvia era una chica alta, con el pelo moreno y liso. Al cuello llevaba un llamador de ángeles, y vestía con colores vivos. Javi era un chico mediano, con el pelo castaño en una cresta y los ojos verdes clarito. Tenía un intento de perilla y llevaba en las muñecas pulseras de cuero.
-Espero que os lo paséis bien por aquí aunque esto no es la ciudad -dijo Samu tenía el pelo largo, pero lo justo, y ondulado además tenía una rasta que se iniciaba en la nuca y dilataciones de 4mm en las orejas... -¿Qué edad tenéis? -preguntó Eva con una sonrisa radiante, era rubia, no como Irene sino mucho más rubia, con el pelo por los hombros y algunas pecas por la nariz, ojos castaños.
-Pues estamos todos sobre los 20-22 años -dijo Erik. -¿Y vosotros? -preguntó Rafa. -Javi y Samu tienen 21, Silvia 20, y Sergio y yo 19 -contestó Eva. Sergio era un chico alto, con el pelo largo, más que Samu, que le quedaba más o menos por los hombros, castaño. Tenía los ojos marrones, y parecía un poco asqueroso. No le gustaba demasiado la gente nueva. -¿No os pensáis sentar siquiera? -dijo Eva ofreciéndoles sitio en el banco. Algunos se sentaron también por el suelo. -Añoraba noches como estas -dijo David pegando un trago de la litrona que tenían por allí. -¿En Madrid no hay de esto? -dijo Sergio riéndose. Andrea miró a las chicas. Parecía que eran las que peor habían congeniado. Rafa y Lucas estaban hablando tan normales con los chicos, Eva y Silvia. Erik e Irene estaban uno encima del otro, y Laura y Carla tenían cara de aburridas. -¿Queréis un helado? -dijo Andrea levantándose del suelo. -Yo si -dijo Silvia levantándose. -¿Venís? -dijo Andrea mientras miraba a Laura y Carla, éstas se encogieron de hombros y las acompañaron hasta uno de los quioscos que había un poco más. -Tía ya tengo el libro-dijo Silvia emocionada. -Al fin, pensaba que no iba a poder hablar contigo de Sinsajo a este paso -dijo Andrea mientras se acercaba a la barra y saludaba al chico. -Hola Víctor, anda dame cuatro helados, dos de chocolate y dos de nata -dijo Andrea mientras pegaba.
-¿Habéis leído los juegos del hambre?-dijeron Carla y Laura casi a la vez. Silvia asintió con una sonrisa. -Me estoy terminando ya Sinsajo, y Andrea los terminó hace poco, somos unas viciadas a las Sagas -dijo mientras cogía el helado que les tendía Andrea. 
De camino al banco volvieron hablando de libros al parecer Laura y Carla por fin hablaban con alguien. Congeniaron genial con Silvia.
-Es míiio, mi tesoooro -dijo Andrea con guasa mientras se sentaba al lado de Sergio y le daba un poco del helado. -Bueno, ¿qué planes hay para el sábado? -preguntó David mientras se recostaba en el banco cómodamente. -Pues ya sabes, haremos nuestra acampada en la parcela, música, bikinis, ¿Qué más quieres? -dijo Javi mientras sonreía. -Llamad a los bomberos y bajarle los humos por favor -dijo Eva que hasta hace un momento se distraía con Rafa.
-Guay, también tenemos que ir a la capi, a llevar a estos a las terrazas -dijo Samu que intentaba integrar al grupo. -¿Terrazas? -preguntó Irene. -Son como bares, pero al aire libre, hay buena música y se puede bailar y tomar algo, además La feria está justo al lado y nos lo pasaremos bien -continuó. -Las atracciones son la caña -dijo Javi. -Genial, me gusta esa idea, las atracciones fuertes son las mejores -dijo Erik mirándoles. -Este es de los nuestros Andrea, bien hecho -dijeron. Y todos rieron por sus tontunas, Samu y Javi eran como un dúo cómico.
-Pero, ¿el sábado nos quedamos aquí o vamos a la feria? Me he perdido -dijo Rafa preocupado. Hizo reír a Eva, que se lo explicó: -El sábado hacemos acampada durante todo el día e incluso dormimos allí. Y otro día, cuando empiece, vamos a la feria. 
Rafa asintió. Era la primera vez que hacía ver su poca capacidad para captar las cosas rápido y estaba un poco avergonzado.


[...]

Capítulo 28



[…] 19.00 h

25 Mayo

-Bueno, pues creo que esto ya está -dijo Rafa limpiándose el sudor que le caía por la frente. -Muchas gracias por todo -dijo Laura a Alex, que había ido a ayudarles a limpiar. -No hay de que -dijo Alex dándole dos besos a todas las chicas que estaban por allí. -Bueno, esto es lo que te debemos ¿no? -dijo Carla entregándole los 800€ acordados. -¿Habéis recaudado mucho? -les dijo amable Alex. -Unos 1500€ o así -dijo Andrea contenta. -Muy bien, veo que no se os dio nada mal. Siento no haberme podido pasar… -dijo Alex -si queréis hacer negocios de nuevo, sabéis donde encontrarme -dijo Alex marchándose.
-Lástima que no volvamos a ver esos músculos… -dijo con pena Carla. -Anda, basta ya… ¡Vamos! -dijo Andrea montándose en el coche. Habían decidido ir en los coches como en los pisos, a pesar de que Andrea había puesto muchas pegas.
-Pero… ¿Tú vienes al final con nosotros? -dijo Andrea cuando vio a Carla entrar y sentarse con ella atrás. -Sí… le he cambiado el sitio a la pobre Irene, todos sabíamos que estaba desando ir en el otro, pero no ha dicho nada.
-Ya bueno... -Andrea se acercó al asiento de delante que era el de Rafa que conducía. -¡Vámonos! -dijo ella emocionada, encendió la radio, parecía mentira lo que había pasado el día del baile, pero Andrea sabía actuar bien.

~ ~~

Irene se metió al otro coche. -¡Vamos, vamos! -dijo cerrando la puerta. -¿Qué haces aquí? -preguntó Laura mientras se ponía el cinturón. -Pues como comprenderás los ánimos no es que estuviesen muy calmados, además vengo a chinchar a este -Erik empezó a reírse, y arrancaron cuando lo hizo el otro coche.


[...] 40 min después.

-¿A quién dejo primero? -dijo Rafa. -En realidad da igual, vivimos el uno junto al otro, gira por allí -dijo Andrea, mientras volvía a entablar conversación con Carla. - ¿Entonces cuando viene de Valencia? -dijo Carla. -Pues... en una semana o así, está en el piso de sus padres -dijo Andrea -me llamó ayer y dice que lo está pasando muy bien, que es bonito. La verdad es que yo pensaba que hablaríamos más tarde -continuó ésta.
-Qué mono tía -dijo Carla con una sonrisa. -¿Y ahora? -dijo Rafa quejicoso. -Por la izquierda, son esas dos casas de allí. Ya... Me hizo mucha ilusión, me ha comprado un regalo, la verdad es que nunca me niega nada. -continuó Andrea sonriente. -Está loquito por ti, le tienes tonto -dijo Carla mientras el coche frenaba. Andrea volvió a reírse. Erik dio toquecitos en la ventana. -Oye que ya estamos -dijo. Andrea se desabrochó y salió corriendo al encuentro de su madre. Un poco más tarde los demás, y Lucas dio un portazo con aire cabreado.
-Estos son Rafa, Irene, Carla, Laura, Erik y Lucas -dijeron David y Andrea presentándoselos a sus madres. -Bienvenidos chicos -dijeron las dos madres. -Bueno, hemos decidido, como es lógico, que los chicos vayáis con David y que las chicas vengáis a mi casa -dijo la madre de Andrea. -Vale, nos parece bien -asintieron las chicas. -Pues bien, id pasando por aquí.
Las casas eran muy grandes, eran las típicas casas de pueblo. Tenían sótano, primera planta y segunda planta, donde estaban las habitaciones, y la de Andrea tenía hasta una buhardilla. Atrás tenían un patio lleno de césped y flores.
-Bueno, la piscina la tenemos en la parcela… -dijo David enseñándoles la casa. -¿También tenéis parcela? -dijo Rafa asombrado. -Sí -dijo David riéndose. 
-Iremos mañana, un día de estos podríamos quedarnos a dormir ¿No mamá? -dijo Andrea mientras miraba a Mónica. .- Claro, pero ahora mejor que deshagáis las maletas, por si os apetece quedar esta noche -contestó su madre.
Entonces de una de las casa salió un chico, de unos 12 años. -Mamaaaaaa... -dijo con voz cansina. Pero se calló enseguida al ver a tanta gente fuera. -¡Hombre!,-dijo David. El chico se volvió a dentro sin decir nada y Andrea comenzó a reírse. .- Anda, recoged y luego cenamos juntos que hemos preparado una cosita -. Dijo Mercedes, la madre de David.
-¡Enano! -dijo Andrea que se había ido corriendo tras las puerta por la que había salido el chaval.

[...] 22.00h

-¿Queréis un poco más de tinto? -preguntó Mercedes, fueron respondiendo mientras la madre llenaba algunos vasos, cuando se escuchó la puerta. Se giraron al escuchar la voz de Álvaro. -¿Dónde está mi chica? -dijo este. -¡Papá! -Andrea se Levantó y le dio un abrazo. -Anda, siéntate tú aquí Andrea y deja a tu padre en tu sitio -dijo Mónica mientras sacaba otra ensalada. Se olía la barbacoa en el Patio de Merche y Julián. Andrea se sentó a regañadientes al lado de Lucas y dio un trago a su vaso.
-¿Queréis más salchichas? -dijo Mercedes llegando con una bandeja llena -Hombre Álvaro, si ya estás aquí. ¿Salchichas? -dijo ésta acercándose a echarle unas cuantas. 
-Joder, me encanta vuestra familia -dijo Carla con una sonrisa. A ella siempre le gustaba pasar tiempo con su familia, y aquella, aunque eran dos, parecía una sola. 
Mónica se levantó a por el postre para los chicos. -Hacéis muy buena pareja -le dijo a Andrea cuando pasaba por su lado. Andrea la miró muy enfadada. Miró a Lucas, que sonreía. Lo había oído, y estaba de acuerdo con la madre de Andrea. -Deja de sonreír -le dijo, se levantó a hablar con su madre, que ya estaba en la cocina. -Mamá, estás loca. No vuelvas a decir eso. Y menos que te pueda oír -dijo Andrea sin alterarse. -Venga, si es verdad, Andrea. Además, los juegos que os traéis… -dijo Mónica cogiendo el helado del congelador -No seas tan asquerosa, así no te lo ganarás nunca -y salió de la cocina sin decir nada más. 
Andrea puso los ojos en blanco y salió al jardín.
-¡Pero bueno! Habéis empezado sin mi -dijo Julián el padre de David que entraba por la puerta y saludaba a todos. -Chicos, este es mi Padre Julián, pero le podéis llamar Juli -dijo David con una sonrisa tonta. -Ni se os ocurra, que como le hagáis caso a este estáis perdidos -dijo Álvaro y los demás rieron, la verdad es que era un ambiente muy cómodo.
Continuaron con el postre tranquilamente.
-¿Qué ya se ha echado novio la chiquilla? -dijo Julián mientras miraba a Andrea. -¿Ya está bien no?! -dijo Andrea que comenzaba a estar molesta.
-Andrea tiene nooovio..., Andrea tiene noooviooo... -canturreó Miguel.
-Vas a morir mico -dijo Andrea levantándose y comenzando a perseguirle por todo el jardín ante las risas de los que allí estaban. Cuando le atrapó comenzó a hacerle cosquillas.
-Más vale que me la cuides, que sino… -empezó a decir Álvaro. Llegó Andrea y se sentó a la mesa de nuevo. -No somos novios. Punto -dijo malhumorada. Los demás se dieron cuenta y en seguida se callaron. 

[…] 30 min más tarde