viernes, 2 de noviembre de 2012

Capítulo 31



~ ~~

-¡Ya están aquí! –dijo Samu dando una voz que se oyó por toda la parcela. 
Los chicos terminaron corriendo lo que estaban haciendo y se fueron disimulando hacia la piscina. Se quitaron las camisetas y se pusieron al sol como si llevaran allí mucho tiempo.
 
Eva metió el coche y aparcó en un sitio donde siempre le diera la sombra. Bajaron todos y sacaron las cosas para ponerlas en la casa. Mientras, los que ya estaban allí extendieron todas las toallas.
 
-¡No, no, no! –dijo Irene desde dentro. Al instante aparecieron Erik con Irene a hombros, dirección a la piscina. Ella iba pataleando y llamándole de todo lo que se le pasaba por la cabeza. 
-¡Tonto el último! –dijo Rafa levantándose de la toalla y tirándose a la piscina de cabeza. 


Uno tras otro se fueron tirando a la piscina, incluida Irene que fue más bien arrojada. Eva y Silvia que justo habían salido con sus bikinis recién puestos también se tiraron, y ya en la piscina se acomodaron alrededor de los escalones y en las colchonetas que flotaban por allí.

~~~

- Voy a cambiarme que yo no tengo puesto el bikini - dijo Laura. -Vamos contigo nosotras también tenemos que cambiarnos -contestó Carla. - Además así te enseño por donde es, que te vas a perder -dijo Andrea llevándolas hasta una de las habitaciones, ellas sacaron sus bikinis y se los pusieron. Carla llevaba uno de color blanco que la hacía parecer mucho más morena, el de Andrea se ataba desde el centro hasta el cuello y era de rayas de todos los colores, el de Laura era azul, con un montón de estrellas de otros colores. Cogieron las toallas y salieron. 

Sergio le dio un codazo a Javi, y este miró hacia las chicas. Y le susurró a Samu -Lástima que estén pilladas -los tres se rieron aunque no se dieron cuenta de que Lucas y Rafa se habían enterado de todo al estar detrás suya.
 
David se puso a silbar. -¡Eso es un cuerpo y no el de la guardia civil! -dijo haciendo que las chicas se riesen.

[…]

-¡B de buuurro, B de buuuurro! –dijo Eva dándole un pelotazo a Rafa y riéndose de él. Rafa apartó la pelota y fue corriendo por la piscina a por ella. –¡No, no! Lo siento... sólo es un juego no m… -Rafa la cogió en volandas y le hizo un par de aguadillas. –No se trata así a una señorita –replicó entre risas Eva cuando salió de debajo del agua.
-Yo me salgo a tomar el sol –dijo Andrea -¿alguien se viene?
Irene y Silvia asintieron y salieron por las escaleras. Los demás siguieron jugando a la pelota. Andrea cogió su toalla y se secó. –Creo que voy a hacer una cosa… -dijo entrando corriendo en la casa. Salió con una cámara. -¿Qué quieres hacer con eso? –dijo Irene tapándose por inercia. –He pensado que podríamos grabar lo que hacemos de vez en cuando. Para que cuando lo veamos, nos riamos y eso –dijo Andrea encendiendo la cámara y acercándose al grupo de la pelota.
-Y ahí están Rafa y Eva, haciéndose aguadillas como siempre. ¡Para de tratar a sñi a las señoritas, Rafa! –dijo Andrea hablando a la cámara.
-Estás fatal de la cabeza -dijo Silvia entre risas. -Pero si es muy divertido -contestó Andrea haciéndose la ofendida.

-Va reparte culo -dijo Carla con una sonrisa tendiéndole las cartas a Javi. -Ha sido mala suerte que lo sepáis -contestó el enfurruñado, porque odiaba perder. -Menos mal que eras bueno... -dijo Samu picándole. -¡Eh, Eh!, solo estoy pasando por una mala racha -se defendió este.
-Que es para hoy hombre, reparte -dijo Lucas mientras iba cogiendo las cartas que le iban llegando. -Cuando llegue a presidente... ¡entonces veréis! -respondió Javi.

David salió de dentro móvil en mano. -Laura, tienes un mensaje, toma -dijo mientras caminaba hasta donde estaban los jugadores de cartas. Laura se apartó las gafas de sol de la cara y cogió el móvil, sonrió Era de Héctor, decía que se acordaba mucho de ella. -¿El príncipe azul? -chinchó Carla con una sonrisa. Laura se rió. -En vez de caballo blanca moto de manillar plateado -respondió Laura con guasa.
-¿Quién es ese? –le preguntó Sergio a David en bajito. –Es… no sé exactamente cómo clasificarlo. Es un tío con el que Laura medio está –dijo David mirando sus cartas para que los demás no se enteraran mucho de lo que estaban hablando.
Justo en ese momento sonó el móvil de Carla. -¿Sí? –dijo ella extrañada. No tenía ese número. -¡Hola! ¿Qué tal estás, cosita bonita? –dijo alegre Ángel desde el otro lado. A Carla le costó reaccionar. -¡Ángel! Pues muy bien –se alejó un poco del grupo –Ahora mismo estoy en la piscina. ¿Tú qué tal? –Pues ahora mismo estoy dando una vuelta en el barco y justo me he acordado de ti… -O sea… ¡Que me has llamado para darme envidia! –dijo Carla haciéndose la enfadada. –Sí, más o menos eso –dijo Ángel para picarla. –Anda, que mira que te cuelgo… -No me seas enfadica… te echo de menos –dejó caer él. –Oh, qué cosas más bonitas me dices… En cuanto vuelva nos vemos ¿va? –dijo Carla sin saber muy bien qué responder –Ahora te tengo que dejar, que tengo que ayudar a poner la mesa y esas cosas. Te mando un mensaje en cuanto pueda, ¿va? –dijo Carla mirando a los demás que se levantaban. –De acuerdo. Esperaré impaciente. Un beso –dijo Ángel despidiéndose. –Un beso –dijo Carla.
-¿Era quien yo me sé? –preguntó Laura en cuanto llegó. –Sí… era él –dijo Carla con una sonrisa. –Creo que se han puesto de acuerdo –dijo Irene entre carcajadas.
Andrea continuó grabando un poco más haciendo el tonto, y ella y Silvia bajaron a poner la mesa con los demás una vez apagada la cámara.
-¿Por qué hay tanto revuelo? -preguntó Silvia con una sonrisa, ya que Laura, Carla e Irene estaban bastante contentas y medio cuchicheando. Andrea las miró entre interesada y entre que no se enteraba de lo que estaba pasando. -Hemos hablado con los señoritos -dijeron al unísono, para después reírse ambas.
Los chicos que estaban detrás pusieron los ojos en blanco o hicieron algún gesto indicando que no les había molado nada, pero ellas parecían no haberse dado cuenta. Antes de que Silvia pudiera decir algo se le adelantó la castaña. -¿Queeé?, ¿En serio? -las chicas asintieron orgullosas. -¡No es justo!, yo también quiero... -se quejó cual niña pequeña. Estas dos le sacaron la lengua. 
-Tienes mucho que aprender canija... -dijo Laura vacilándola un poco. -Suerte que tenéis... -contestó Andrea sacándoles la lengua. -Envidiosa -chinchó Carla, y Andrea hizo un ademán para restarle importancia.

~ ~~


En una de las habitaciones sonaba Only Girl de Rihanna, un móvil. Lucas salía del baño en ese momento, y se acercó a la cama donde el objeto estaba colocado cuidadosamente. Lo tomó en una de sus manos y miró a la pantalla, sonrió con ironía. -¿No te vas a cansar nunca?, ya llevas tres -dijo antes de pulsar la tecla de rechazar llamada. Dejó el teléfono en su sitio y se reunió con los demás.

[…]

martes, 9 de octubre de 2012

Capítulo 30



[...]

28 Mayo

-¿Podéis ir Erik y tú a por hielo? -le dijo Andrea a Sergio. A Miguel, que andaba por allí, se le puso una sonrisa de oreja a oreja.
-Claro, pero vosotros lleváis el alcohol y la comida -dijo Sergio. -Sí, y os tenemos puesta la mesita y todo ¿no? -dijo Silvia. -Exacto, exacto. ¡Erik, vamos, vamos que nos vamos! -dijo Sergio mientras daba vueltas a las llaves del coche en su mano.

~~~

-¿Que vamos a hacer de comida? -preguntó Laura a las chicas. -Pues haremos lo de siempre, algo de barbacoa, un par de ensaladas, las tortillas de patatas... -dijo Eva mientras sacaba una lista. -¿Tanto? -preguntó Carla. -Tú no has visto como zampan estos, además vamos para todo el día mejor que sobre... Oye David, llévate a Rafa y al otro para preparar las toallas y todo lo que nos vayamos a llevar -dijo Andrea. 
David fue a regañadientes.
-Haremos algún dulce también -dijo Silvia, a Irene le encantaba la repostería y tardo poco en unirse a Silvia con los dulces mientras las demás pelaban patatas. -¿Andrea, se puede saber qué te pasa últimamente? Estás tensa -dijo Eva mientras cogía otra patata.

[...]

-¿Cuánto de hielo tenemos que comprar? -preguntó Erik a Sergio saliendo del coche y yendo hacia la tienda de chuches. -Pues como estaremos allí todo el día, unas 4 o 5 bolsas. -Buenas Susana -dijo Sergio saludando a la chica de las chuches -dame 4 bolsas de hielo. Bueno, mejor 5 -dijo sonriéndola. -Muy bien, dadme un momento -dijo Susana sonriendo a Erik. -Oye Erik… tú estás con Irene, ¿no? -dijo Sergio sorprendiendo a Erik. -Sí, estoy con ella -dijo Erik un poco incómodo. -Y las demás… ¿están pilladas?

~ ~~

-Nada, que hay demasiados gilipollas sueltos -contestó Andrea mientras dejaba la patata recién pelada en un bol de cristal. -Pasa, que cierto señor, la invitó al baile de fin de curso y allí -comenzó a decir Laura. -Se lió con una zorra -concluyó Carla con una sonrisa de oreja a oreja. -Ya sabes lo que te digo siempre-dijo Silvia desde la otra punta de la cocina. -Búscate a otro y que le den -dijo Andrea divertida. Todas asintieron y continuaron con su faena.
-Por cierto, ¿sin cebolla no? -preguntó Eva. Andrea asintió fervientemente.

~ ~~

-O sea, que ambas están pilladas ¿no? -dijo Sergio un poco decepcionado. -Se podría decir que sí, aunque no nos gustan muchos los tipos “con los que están” -respondió Erik con una sonrisa. -¿Y eso? -Son gilip… bueno, especiales -dijo Erik intentando cambiar de tema.
Justo en ese momento llegaron a la casa.
-¡Ya estamos aquí! -gritó Erik antes de que Sergio le preguntara por Andrea.
Estaban terminando de colocar las tortillas y envolviéndolas con papel de aluminio. -Bien, porque nosotras casi estamos -dijo Irene con una sonrisa. Erik se acerco para darle un beso. -Estoy llena de harina -dijo Irene que tenía harina esparcida por toda la cara de una anterior pelea con Silvia. Él la besó igualmente llenándose la nariz de harina.

-Bueeeeno, nosotras nos vamos a dejar las cosas en el coche -dijo Laura mientras miraba con una sonrisa cómplice a las demás. Cogieron la nevera y el resto de cosas y las fueron llevando al coche con la ayuda de Sergio que también se reía.

~ ~~

Por fin David, Rafa y Lucas llegaron a la parcela.
-¡Tío! ¡Os llevamos esperando aquí medio siglo! -dijo Samu levantándose del suelo. -Sí, las chicas se van pillar un mosqueo si vienen y ven que no hemos preparado nada… -dijo Javi montando en el coche para entrarlo. -Por eso hemos salido de su casa sin decirles nada -dijo Rafa malicioso.
David abrió las puertas y todos entraron.
-Eh tío, ¡esto es alucinante! -dijo Rafa casi con la boca abierta. David lo miró y se rió.
-Venga, bajaos de ahí y ayudarme con todo. Daos prisa, que tienen que estar al caer.
Todos cogieron las cosas y las entraron corriendo a la pequeña caseta que había. Al otro lado estaba la piscina. Era grande, y la rodeaba césped, mucho césped.
La pequeña casa constaba de una habitación con un par de camas, que entraba muy justas, y una cocina un poco más grande que la habitación, donde había un fregadero, una mesa grande, un frigorífico, y como no, sillas, muchas sillas.
Montaron las cosas en la parte de atrás mientras Erik e Irene venían.
-¿Vamos a caber todos? -preguntó Carla. -Pues claro, este tiene 7 plazas -dijo Eva que era la que iba a conducir. Todos montaron, Eva en el asiento del conductor y Andrea en el de copiloto, Silvia y Carla detrás de ellas, Laura e Irene en el asiento trasero con Erik en medio.
-Parecemos sardinas -dijo el Rubio. -No te quejes que estás rodeado de mujeres guapas -dijo Andrea con una sonrisa mientras se ponía las gafas, del tipo aviador. -No, no si yo no me quejo, que sois capaces de pegarme entre todas -dijo Erik entre risas.
Eva arrancó y pusieron la música bien alta mientras conducían hasta la parcela.

                                                                              ~ ~~

Capítulo 29



[…] 30 min más tarde

-Mamá, nos vamos. Vamos a enseñarles David y yo un poco pueblo, y supongo que veremos a estos -dijo Andrea a Mónica, que aún estaba en el jardín hablando y recogiendo. -Vale cariño -dijo Mercedes.
Esperaron en la calle como siempre a los chicos. -siempre igual… No os cansáis de hacernos esperar -dijo Laura quejándose. -Es que sí, macho. Os da igual que sea aquí que en el piso… -se quejó también Carla.
-¿Has llamado a estos? -dijo Andrea acercándose a David y dejando a un lado la discusión. -He preferido recurrir al factor sorpresa. Estarán donde todos los veranos -dijo David. -David… Nos conocemos… admite que se te ha olvidado llamarlos… -dijo Andrea riendo.  -Lo admito -dijo David con una sonrisa. -Eres un desastre -dijo Irene.
Comenzaron a caminar hasta llegar a un parque donde había muchos bancos, algunos bares y un par de quioscos, la gente al contrario que en Madrid, estaba sentada hablando tranquilamente y los niños jugaban por la calle.
De repente se escucharon unos gritos. -¡Esos madrileños como molan se merecen una ola! -.
-¡Chicos! -gritó Andrea seguida de David, y se acercaron, repartieron abrazos y besos a diestro y siniestro y hablaron un poco antes de las presentaciones.
-Bueno a ver... sabéis que esto no se me ha dado nunca muy bien que se diga -dijo David. Andrea puso los ojos en blanco y fue ella quien los presentó. -Sergio, Javi, Samu, Eva y Silvia. Y estos son Irene, Erik, Laura, Carla, Rafa y… Lucas -dijo este último nombre con desprecio. Los nombrados se dieron los respectivos besos de cortesía. Silvia era una chica alta, con el pelo moreno y liso. Al cuello llevaba un llamador de ángeles, y vestía con colores vivos. Javi era un chico mediano, con el pelo castaño en una cresta y los ojos verdes clarito. Tenía un intento de perilla y llevaba en las muñecas pulseras de cuero.
-Espero que os lo paséis bien por aquí aunque esto no es la ciudad -dijo Samu tenía el pelo largo, pero lo justo, y ondulado además tenía una rasta que se iniciaba en la nuca y dilataciones de 4mm en las orejas... -¿Qué edad tenéis? -preguntó Eva con una sonrisa radiante, era rubia, no como Irene sino mucho más rubia, con el pelo por los hombros y algunas pecas por la nariz, ojos castaños.
-Pues estamos todos sobre los 20-22 años -dijo Erik. -¿Y vosotros? -preguntó Rafa. -Javi y Samu tienen 21, Silvia 20, y Sergio y yo 19 -contestó Eva. Sergio era un chico alto, con el pelo largo, más que Samu, que le quedaba más o menos por los hombros, castaño. Tenía los ojos marrones, y parecía un poco asqueroso. No le gustaba demasiado la gente nueva. -¿No os pensáis sentar siquiera? -dijo Eva ofreciéndoles sitio en el banco. Algunos se sentaron también por el suelo. -Añoraba noches como estas -dijo David pegando un trago de la litrona que tenían por allí. -¿En Madrid no hay de esto? -dijo Sergio riéndose. Andrea miró a las chicas. Parecía que eran las que peor habían congeniado. Rafa y Lucas estaban hablando tan normales con los chicos, Eva y Silvia. Erik e Irene estaban uno encima del otro, y Laura y Carla tenían cara de aburridas. -¿Queréis un helado? -dijo Andrea levantándose del suelo. -Yo si -dijo Silvia levantándose. -¿Venís? -dijo Andrea mientras miraba a Laura y Carla, éstas se encogieron de hombros y las acompañaron hasta uno de los quioscos que había un poco más. -Tía ya tengo el libro-dijo Silvia emocionada. -Al fin, pensaba que no iba a poder hablar contigo de Sinsajo a este paso -dijo Andrea mientras se acercaba a la barra y saludaba al chico. -Hola Víctor, anda dame cuatro helados, dos de chocolate y dos de nata -dijo Andrea mientras pegaba.
-¿Habéis leído los juegos del hambre?-dijeron Carla y Laura casi a la vez. Silvia asintió con una sonrisa. -Me estoy terminando ya Sinsajo, y Andrea los terminó hace poco, somos unas viciadas a las Sagas -dijo mientras cogía el helado que les tendía Andrea. 
De camino al banco volvieron hablando de libros al parecer Laura y Carla por fin hablaban con alguien. Congeniaron genial con Silvia.
-Es míiio, mi tesoooro -dijo Andrea con guasa mientras se sentaba al lado de Sergio y le daba un poco del helado. -Bueno, ¿qué planes hay para el sábado? -preguntó David mientras se recostaba en el banco cómodamente. -Pues ya sabes, haremos nuestra acampada en la parcela, música, bikinis, ¿Qué más quieres? -dijo Javi mientras sonreía. -Llamad a los bomberos y bajarle los humos por favor -dijo Eva que hasta hace un momento se distraía con Rafa.
-Guay, también tenemos que ir a la capi, a llevar a estos a las terrazas -dijo Samu que intentaba integrar al grupo. -¿Terrazas? -preguntó Irene. -Son como bares, pero al aire libre, hay buena música y se puede bailar y tomar algo, además La feria está justo al lado y nos lo pasaremos bien -continuó. -Las atracciones son la caña -dijo Javi. -Genial, me gusta esa idea, las atracciones fuertes son las mejores -dijo Erik mirándoles. -Este es de los nuestros Andrea, bien hecho -dijeron. Y todos rieron por sus tontunas, Samu y Javi eran como un dúo cómico.
-Pero, ¿el sábado nos quedamos aquí o vamos a la feria? Me he perdido -dijo Rafa preocupado. Hizo reír a Eva, que se lo explicó: -El sábado hacemos acampada durante todo el día e incluso dormimos allí. Y otro día, cuando empiece, vamos a la feria. 
Rafa asintió. Era la primera vez que hacía ver su poca capacidad para captar las cosas rápido y estaba un poco avergonzado.


[...]

Capítulo 28



[…] 19.00 h

25 Mayo

-Bueno, pues creo que esto ya está -dijo Rafa limpiándose el sudor que le caía por la frente. -Muchas gracias por todo -dijo Laura a Alex, que había ido a ayudarles a limpiar. -No hay de que -dijo Alex dándole dos besos a todas las chicas que estaban por allí. -Bueno, esto es lo que te debemos ¿no? -dijo Carla entregándole los 800€ acordados. -¿Habéis recaudado mucho? -les dijo amable Alex. -Unos 1500€ o así -dijo Andrea contenta. -Muy bien, veo que no se os dio nada mal. Siento no haberme podido pasar… -dijo Alex -si queréis hacer negocios de nuevo, sabéis donde encontrarme -dijo Alex marchándose.
-Lástima que no volvamos a ver esos músculos… -dijo con pena Carla. -Anda, basta ya… ¡Vamos! -dijo Andrea montándose en el coche. Habían decidido ir en los coches como en los pisos, a pesar de que Andrea había puesto muchas pegas.
-Pero… ¿Tú vienes al final con nosotros? -dijo Andrea cuando vio a Carla entrar y sentarse con ella atrás. -Sí… le he cambiado el sitio a la pobre Irene, todos sabíamos que estaba desando ir en el otro, pero no ha dicho nada.
-Ya bueno... -Andrea se acercó al asiento de delante que era el de Rafa que conducía. -¡Vámonos! -dijo ella emocionada, encendió la radio, parecía mentira lo que había pasado el día del baile, pero Andrea sabía actuar bien.

~ ~~

Irene se metió al otro coche. -¡Vamos, vamos! -dijo cerrando la puerta. -¿Qué haces aquí? -preguntó Laura mientras se ponía el cinturón. -Pues como comprenderás los ánimos no es que estuviesen muy calmados, además vengo a chinchar a este -Erik empezó a reírse, y arrancaron cuando lo hizo el otro coche.


[...] 40 min después.

-¿A quién dejo primero? -dijo Rafa. -En realidad da igual, vivimos el uno junto al otro, gira por allí -dijo Andrea, mientras volvía a entablar conversación con Carla. - ¿Entonces cuando viene de Valencia? -dijo Carla. -Pues... en una semana o así, está en el piso de sus padres -dijo Andrea -me llamó ayer y dice que lo está pasando muy bien, que es bonito. La verdad es que yo pensaba que hablaríamos más tarde -continuó ésta.
-Qué mono tía -dijo Carla con una sonrisa. -¿Y ahora? -dijo Rafa quejicoso. -Por la izquierda, son esas dos casas de allí. Ya... Me hizo mucha ilusión, me ha comprado un regalo, la verdad es que nunca me niega nada. -continuó Andrea sonriente. -Está loquito por ti, le tienes tonto -dijo Carla mientras el coche frenaba. Andrea volvió a reírse. Erik dio toquecitos en la ventana. -Oye que ya estamos -dijo. Andrea se desabrochó y salió corriendo al encuentro de su madre. Un poco más tarde los demás, y Lucas dio un portazo con aire cabreado.
-Estos son Rafa, Irene, Carla, Laura, Erik y Lucas -dijeron David y Andrea presentándoselos a sus madres. -Bienvenidos chicos -dijeron las dos madres. -Bueno, hemos decidido, como es lógico, que los chicos vayáis con David y que las chicas vengáis a mi casa -dijo la madre de Andrea. -Vale, nos parece bien -asintieron las chicas. -Pues bien, id pasando por aquí.
Las casas eran muy grandes, eran las típicas casas de pueblo. Tenían sótano, primera planta y segunda planta, donde estaban las habitaciones, y la de Andrea tenía hasta una buhardilla. Atrás tenían un patio lleno de césped y flores.
-Bueno, la piscina la tenemos en la parcela… -dijo David enseñándoles la casa. -¿También tenéis parcela? -dijo Rafa asombrado. -Sí -dijo David riéndose. 
-Iremos mañana, un día de estos podríamos quedarnos a dormir ¿No mamá? -dijo Andrea mientras miraba a Mónica. .- Claro, pero ahora mejor que deshagáis las maletas, por si os apetece quedar esta noche -contestó su madre.
Entonces de una de las casa salió un chico, de unos 12 años. -Mamaaaaaa... -dijo con voz cansina. Pero se calló enseguida al ver a tanta gente fuera. -¡Hombre!,-dijo David. El chico se volvió a dentro sin decir nada y Andrea comenzó a reírse. .- Anda, recoged y luego cenamos juntos que hemos preparado una cosita -. Dijo Mercedes, la madre de David.
-¡Enano! -dijo Andrea que se había ido corriendo tras las puerta por la que había salido el chaval.

[...] 22.00h

-¿Queréis un poco más de tinto? -preguntó Mercedes, fueron respondiendo mientras la madre llenaba algunos vasos, cuando se escuchó la puerta. Se giraron al escuchar la voz de Álvaro. -¿Dónde está mi chica? -dijo este. -¡Papá! -Andrea se Levantó y le dio un abrazo. -Anda, siéntate tú aquí Andrea y deja a tu padre en tu sitio -dijo Mónica mientras sacaba otra ensalada. Se olía la barbacoa en el Patio de Merche y Julián. Andrea se sentó a regañadientes al lado de Lucas y dio un trago a su vaso.
-¿Queréis más salchichas? -dijo Mercedes llegando con una bandeja llena -Hombre Álvaro, si ya estás aquí. ¿Salchichas? -dijo ésta acercándose a echarle unas cuantas. 
-Joder, me encanta vuestra familia -dijo Carla con una sonrisa. A ella siempre le gustaba pasar tiempo con su familia, y aquella, aunque eran dos, parecía una sola. 
Mónica se levantó a por el postre para los chicos. -Hacéis muy buena pareja -le dijo a Andrea cuando pasaba por su lado. Andrea la miró muy enfadada. Miró a Lucas, que sonreía. Lo había oído, y estaba de acuerdo con la madre de Andrea. -Deja de sonreír -le dijo, se levantó a hablar con su madre, que ya estaba en la cocina. -Mamá, estás loca. No vuelvas a decir eso. Y menos que te pueda oír -dijo Andrea sin alterarse. -Venga, si es verdad, Andrea. Además, los juegos que os traéis… -dijo Mónica cogiendo el helado del congelador -No seas tan asquerosa, así no te lo ganarás nunca -y salió de la cocina sin decir nada más. 
Andrea puso los ojos en blanco y salió al jardín.
-¡Pero bueno! Habéis empezado sin mi -dijo Julián el padre de David que entraba por la puerta y saludaba a todos. -Chicos, este es mi Padre Julián, pero le podéis llamar Juli -dijo David con una sonrisa tonta. -Ni se os ocurra, que como le hagáis caso a este estáis perdidos -dijo Álvaro y los demás rieron, la verdad es que era un ambiente muy cómodo.
Continuaron con el postre tranquilamente.
-¿Qué ya se ha echado novio la chiquilla? -dijo Julián mientras miraba a Andrea. -¿Ya está bien no?! -dijo Andrea que comenzaba a estar molesta.
-Andrea tiene nooovio..., Andrea tiene noooviooo... -canturreó Miguel.
-Vas a morir mico -dijo Andrea levantándose y comenzando a perseguirle por todo el jardín ante las risas de los que allí estaban. Cuando le atrapó comenzó a hacerle cosquillas.
-Más vale que me la cuides, que sino… -empezó a decir Álvaro. Llegó Andrea y se sentó a la mesa de nuevo. -No somos novios. Punto -dijo malhumorada. Los demás se dieron cuenta y en seguida se callaron. 

[…] 30 min más tarde